¿Qué tal un poco de auto-empatía?

Management Tip

¿Qué tal un poco de auto-empatía?

La responsabilidad en un puesto de alta dirección o de liderar un gran proyecto resulta agotador y es factible que sientas que tu rol no es sostenible. Esto es normal cuando la carga de responsabilidad es mucha. 
Muchos líderes trabajan altamente motivados por los objetivos que, aunque difíciles, tienen un gran propósito. Pero también es normal que pasen por momentos de crisis y se cuestionen si vale la pena continuar haciendo eso, dado el estrés que implica.
Por otro lado, hemos ido aprendiendo el valor de ser empáticos. Pero usualmente vemos la empatía en forma limitada. 1) La consideramos como algo que se da a los demás. 2) La mayoría la piensa como una respuesta únicamente a sentimientos negativos. 3) También creen que ser empáticos requiere compartir activamente esos sentimientos. 
Esto implica dos paradigmas en que caemos con frecuencia. El primero es centrarse en la empatía hacia los otros y olvidarnos de nosotros mismos. El segundo es centrarnos más en compartir que en cuidar. 
Los estudios muestran que compartir con empatía puede aumentar la tensión personal y acelerar el agotamiento. En cambio, la atención empática, que se expresa en mostrar compasión sin sobreidentificarse emocionalmente, ayuda y protege a la persona. Los líderes que tienden a compartir en lugar de preocuparse ante las emociones reportan mayor agotamiento, mayor intención de renunciar y menor eficacia en su liderazgo.
Cuando los empleados reportan tener líderes que practican un estilo deempatía más comprensiva que solidaria, encontran que sus líderes son más efectivos y ellos mismos se descubren más comprometidos. Es mejor compartir que preocuparse, como concluye J. Zaki, un psicólogo de Stanford en su artículo “Cómo mantener tu empatía en tiempos difíciles” (HBR, enero-febrero de 2024).
Lo más importante no es solo mostrar empatía, sino elegir la forma correctapara el momento emocional que se vive. Esto empieza por ser consciente de los sentimientos que experimentamos. La gran señal de sabiduría. 
Así que, en lugar de agobierte más o dar un paso atrás, te puede servir un plan de atención y cuidado personal para mantenerte operante y sin sacrificar tu bienestar.
  • Reevalúa lo que tu rol requiere. Empieza por replantearte tu trabajo, no como fue diseñado, sino como debe ser hoy realmente. Pregúntate: ¿Cuál es el problema más importante que resuelvo? ¿Cómo sería este puesto si lo reconstruyera desde cero? Podrías descubrir oportunidades para redefinir el trabajo para que se alinee mejor con tus valores y capacidades.
  • Haz un inventario interno. A continuación, define qué te motiva y qué te agota. Identifica tu «superespacio» (el trabajo donde aportas más valor) y evalúa cuánto tiempo le dedicas actualmente. Comprender tus motivaciones y factores estresantes te ayuda a distinguir lo innegociable de lo adaptable.
  • Anota los cambios que necesitas. Sí, escribe lo que quieres proteger, lo que necesitas liberar, las conversaciones que debes tener, los tipos de ayudas que debes pedir para restablecer las relaciones y las expectativas. Incluso hacer pequeños cambios sutiles en el calendario, la comunicación o el enfoque pueden mejorar sensiblemente el impacto de tu labor.

Ángel Rivero, PhD
Consultor, Coach y Director general
En mi Blog encuentras la colección de ManagementTips: +250 artículos sobre gestión e interacción, para líderes y personas.

En colaboración con HBR.